
Imagina esto: abres el lavavajillas después de un ciclo de lavado esperando encontrar los platos perfectamente limpios, pero en su lugar descubres vidrio roto por todas las bandejas e incluso por el suelo de la cocina. Aunque este tipo de situaciones son poco frecuentes, pueden ocurrir y dejar a cualquier propietario preguntándose qué salió mal.
La buena noticia es que muchos accidentes con el lavavajillas pueden evitarse simplemente sabiendo qué objetos nunca deben colocarse en su interior. Esto es lo que debes saber.
¿Puede un lavavajillas realmente “explotar”?
En la mayoría de los casos, lo que las personas describen como una “explosión” del lavavajillas es en realidad la rotura repentina del vidrio templado durante el ciclo de lavado. Este tipo de vidrio puede romperse debido a pequeñas imperfecciones, daños previos o cambios bruscos de temperatura.
Los problemas mecánicos, los brazos rociadores bloqueados o los componentes defectuosos también pueden contribuir a este tipo de incidentes, aunque una explosión real del electrodoméstico es extremadamente rara.
12 cosas que nunca deberías poner en el lavavajillas
1. Cristalería de cristal fino
El cristal es muy delicado y puede volverse opaco, astillarse o romperse con las altas temperaturas del lavavajillas.
2. Utensilios de madera
La madera absorbe agua, lo que puede hacer que se agriete, se deforme o se parta con el tiempo.
3. Utensilios de hierro fundido
El detergente elimina la capa protectora del hierro fundido y favorece la aparición de óxido.
4. Cuchillos afilados
El lavavajillas desafila las hojas y puede representar un riesgo al momento de descargarlos.
5. Sartenes antiadherentes
Los lavados frecuentes pueden reducir la vida útil del revestimiento antiadherente, incluso si el fabricante indica que son aptos para lavavajillas.
6. Utensilios de aluminio
Los detergentes fuertes pueden dejar el aluminio opaco, manchado o descolorido.